De entre lo más destacado para visitar en las proximidades de Ixtapan de la Sal, hay que mencionar a Tonatico. El nombre de este municipio mexiquense, deriva del náhuatl “Tonatiuh-co” que quiere decir, “lugar del sol”. Tonatico, además de colindar con Ixtapan de la Sal, hace frontera con Zumpahuacan y con Picaya. Con un grato clima subtropical, su temperatura promedio, a lo largo del año es de 25 grados centígrados. El admirable Cerro de Tlacopan es la elevación más significativa del lugar. Además de ser conocido por su cercanía con Ixtapan de la Sal, Tonatico es reconocido en la región por su actividad agropecuaria y turística.

En este último caso, dentro de sus atracciones turísticas, hay que mencionar el Santuario de Nuestra Señora de Tonatico, el Balneario de Aguas Termales, mismas que al brotar de las regiones subterráneas del lugar, exhiben hasta 38 grados centígrados y el Parque del Sol, ubicado a medio kilómetro de la ciudad de Tonatico. Uno de los parajes de mayor hermosura en las cercanías de Ixtapan de la Sal, este último cuenta con palapas, juegos infantiles, chapoteaderos y una formidable cascada de cuarenta metros de altura, reconocida como una de las más bellas de todo el Estado de México: el Salto de Tzumpantitlán. De igual manera conviene destacar a las Grutas de la Estrella, ubicadas a solo 8 kilómetros de Tonatico.

Tonatico es un complemento ideal para quien visite Ixtapan de la Sal. Las tradiciones y costumbres que caracterizan a este sitio, son pintorescas y valiosas. El último domingo de cada mes de enero se realiza en este municipio mexiquense, la fiesta en honor de la Virgen de Tonatico, misma que se perfila como una de las más significativas de todo el Estado de México. Otro atractivo de este lugar, que puede aprovecharse al visitar Ixtapan de la Sal, es el Jardín Principal de su Centro Histórico.

Por último, hay que ponderar la valía arquitectónica del Santuario de Nuestra Señora de Tonatico. La construcción de este edificio- a solo 5 kilómetros de Ixtapan de la Sal-, data de 1660. Es un templo católico que cuenta con una cruz latina y una cúpula sencilla pero notable. Su estilo es neoclásico y se proyecta como una auténtica joya sacra de esta región mexiquense. En el interior del Santuario de Nuestra Señora de Tonatico, sobresalen sus detalles en oro laminado, nobles pinturas y retablos.