Si estás de paseo por Metepec, Pueblo Mágico del Estado de México, te recomendamos visitar dos lugares muy atractivos por el intenso contacto con la naturaleza que nos permiten. Se trata del Parque Ambiental Bicentenario, el cual cuenta con 100 hectáreas donde los visitantes pueden desarrollar diferentes deportes y actividades de esparcimiento. 

Otro lugar imperdible en el entorno de Metepec, en especial para los aficionados al turismo de naturaleza, es el Zoológico de Zacango. Localizado a 9 kilómetros del Pueblo Mágico mencionado, tiene como sede en una vieja hacienda de Calimaya. Este parque zoológico cuenta con más de 250 ejemplares de especies variadas, así como también un lago, un museo y un trenecito. 

Pero este es solo un breve adelanto de todo lo que tiene Metepec para brindarles a los visitantes. 

Vale la pena dar largos paseos por la Plaza de los Magueyes, uno de los principales referentes turísticos del lugar. También es aconsejable acudir al Cerro de los Magueyes, para contemplar de cerca el mural de barro vidriado titulado “El árbol de la vida”. Esta obra de arte tiene 200 metros de largo. En la parte más alta del mencionado cerro se ubica la Iglesia del Calvario, la cual tiene un fascinante estilo neoclásico. 

Desde este lugar se pueden disfrutar de espectaculares panorámicas de Metepec y de Toluca. Cerca de allí se levanta también la Iglesia y Ex Convento de San Juan Bautista, una construcción sacra que fue edificada en el siglo XVI. Por estos rumbos hallarán estupendos hoteles donde pernoctar sin gastar de más en el entorno de Metepec. 

En los barrios de Santiaguito, Santa Cruz, San mateo y Espíritu Santo, se hallarán distintos comercios donde se expenden plantas de ornato y muebles elaborados con materias típicas de la región. También se comercializan velas, joyería, ropa tradicional y obras de arte variadas. Además, los visitantes podrán hallar talleres artesanales que se imparten a precios muy accesibles.

Otro sitio imperdible en este Pueblo Mágico del Estado de México es la Plaza Juárez, la más importante del rumbo. Resulta inconfundible por su kiosco octagonal y las distintas Fuentes que lucen encantadoras tras iluminarse después del ocaso. Conviene apuntar que, así como pueden hallarse  hoteles baratos muy satisfactorios en este rincón del territorio mexiquense, la oferta restaurantera también es muy completa. En este sentido, no hay que perderse delicias culinarias locales como los pambazos de chorizo verde, el pulque curado, los tacos placeros de carnitas y el atole que preparan los lugareños.