En la comunidad mexiquense de Amecameca se hace patente una interesante fusión de culturas y añejas tradiciones. Es uno de los llamados Pueblos con Encanto, que preserva restos de un juego de pelota del año 1299, en el atractivo Jardín de los Leones. Se trata de una plaza con bancas ornamentadas, un quiosco construido en la década de 1950 y varias esculturas de leones africanos, realizadas con fierro colado por el artista Valdose. Estas esculturas fueron un obsequio de los dueños de la Hacienda de Chapingo en los tiempos de la Revolución. En los alrededores de Amecameca es aconsejable conocer numerosas tiendas donde se venden dulces típicos y el Santuario del Sacromonte, edificio franciscano levantado sobre vestigios precolombinos. Esta iglesia cuenta con un notable mirador y en sus interiores se atesora un Cristo negro del siglo XVI, elaborado con pasta de maíz.